Soñadora. Romántica. Mujer. Hija. Hermana. Amiga. Madre. Compañera. Una mujer sensible. Crecí al lado de mi hermano y de mis padres viajando por los lugares más hermosos de Colombia. Mientras nuestro padre pescaba y nos mostraba las bellezas de nuestro planeta, mi amor por el mundo natural, por ese verde que percibía, se instaló para siempre en mi espíritu y hoy es mi guía.  
Graduada como diseñadora gráfica y fotógrafa, comencé lo que se convirtió en el proyecto de mi vida, Sentir. Un proyecto inicialmente, luego una Fundación con la cual crecí como ser humano, profesionalmente y desde donde aprendí sobre las especies  y los ecosistemas en peligro. Sobre nosotros como peligro. Nosotros en peligro.
Escritora por pasión. Por amor. Por agradecimiento. Porque la vida me toca. Porque mi cuerpo me habla, y yo le escucho. Y puedo realmente oírlo. Y me habla en un lenguaje antiguo. En uno más antiguo que las palabras. Y no puedo resistirme...Y no puedo quedarme quieta. Y no solo debo expresarlo. Tengo que hacerlo...
Enamorada de los árboles. Porque silenciosamente, nos dan lo que necesitamos para vivir. Lo que necesitamos para respirar. Y ellos en los bosques, viven resilientemente y hacen un trabajo que nos permite la vida. Agradecida por vivir rodeada de ellos.

Dreamer Romantic. Woman. Daughter. Sister. Friend. Mother. Partner. A sensitive woman. I grew up next to my brother and my parents traveling through the most beautiful places in Colombia. While our father fished and showed us the beauties of our planet, my love for the natural world, for that green I perceived, settled forever in my spirit and today is my guide.

 

Graduated as graphic designer and photographer, I started what became the project of my life, Sentir. A project initially, then a Foundation with which I grew up as a human being, professionally and from where I learned about endangered species and ecosystems. About us as danger. We in danger.

 

Writer by passion. For love. Thank you. Because life touches me. Because my body speaks to me, and I listen to it. And I can really hear it. And he speaks to me in an ancient language. In one older than words. And I can not resist ... And I can not stay still. And I do not just have to say it. I have to do it...

 

In love with the trees. Because silently, they give us what we need to live. What we need to breathe. And they in the woods, live resilient and do a job that allows us life. Grateful for living surrounded by them.

Santa Elena, Medellín, Colombia