Cómo olvidarte

Si estas en aquella esquina. En cada esquina. En la música que suena. En la que no suena. En el olvido y en el recuerdo. En las montañas que veo y en el cielo azul que este momento me habla de ti.


Cómo olvidarte si te sueño y sé que me sueñas. Que me recuerdas y que te recuerdo. Que estas en secreto en mis anhelos y en esa esperanza que albergo por encontrarte una vez más. Una. No más.


Cómo olvidarte si fuimos y éramos. Si tomados de la mano fuimos uno. Y dos y hasta tres. Y fuimos el cosmos y fuimos a él y salimos de él. Y regresamos en un instante en ese momento tan único que ambos recordamos. Inolvidable.


Cómo olvidarte si te veo en el rabillo del ojo sonriéndome pícaramente mientras yo te busco. Si me pillas hasta dormida buscándote. Si me coges despierta intentando grabarte en mi memoria mientras duermes plácidamente.


Cómo olvidarte si fuiste parte de mi vida. Si aún lo eres. Si estas en el viento y en el aliento de esa mariposa que me roza. En la sonrisa de ese delfín que vimos juntos y en el salto de esa ballena que me despertó de mi sueño.


Cómo olvidarte si todos te recuerdan. Todos. Te sueñan también. Te recuerdan. Más que yo. Y yo te veo a través de esas historias que tenemos en común. De esos recuerdos que pararon de ser pero que fueron. De esas anécdotas que nos hicieron cómplices una vez de muchas cosas. De muchas risas. De muchas lágrimas. De muchas locuras que cometimos juntos pensando que el mundo era nuestro. Y lo era. Porque no había nada más. Sólo tú y to.


Cómo olvidarte. O mejor cómo no olvidarte. Si es que no logro que evadas mis recuerdos. Nuestros recuerdos. Mi memoria. Nuestra memoria. Nuestra esperanza de lograr tantas cosas juntos. Tantos deseos. Tantos.


Cómo olvidarte si te veo en el verde de mi país. Y en el azul del cielo. No tengo escapatoria. Ni tú. Pero ya no somos. Ni estamos. Ni estaremos. Pero nos quedan los abrazos dados. Los abrazos compartidos. Los momentos nuestros que nadie ni nada ya nos podrá quitar. Nos quedan los instantes en que fuimos y estuvimos. Y eso es más que la ausencia que hoy siento por ti.

Cómo olvidarte si estas en mi piel. Estas en mi aliento y en mi espíritu. Y estoy en el tuyo. Aunque ya no estemos.


Cómo olvidarte si el olvido tuyo para mi no existe.

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